"Que yo soy un poeta y mi vida una letra que escribo en hojas en blanco" Robe en 'Del tiempo perdido'.

martes, 1 de mayo de 2012

Sentí el impulso en mi pecho, algo en mi interior me animaba a levantarme de nuevo, sabia que esto no podía terminar aquí, alce la vista al cielo oscurecido por la noche y me puse como pude en pie, conocía bien la ruta, conocía bien el peligro pero si no llegaba a tiempo la perdería para siempre.
Corrí, corrí hasta sentir mis pies ardiendo, a mi paso contemplaba las farolas, los autos e incluso el paso de solitarios peatones pero nadie era consciente, todo a mi alrededor parecía no sentir nada de lo que estaba ocurriendo.
Gire una calle, un par de manzanas mas y llegaría hasta allí me dije, normalmente en la ficción uno tiene que detener un avión, salvar a la chica de un villano o llegar en el ultimo momento pero esta situación era diferente en estos momentos iba a ser el ultimo momento para todo el planeta y no quedaba tiempo para hacer mucho, además ¿quien era yo para salvar a tanta gente? eso es cosa de los héroes y a mi siempre me gustaron mas los villanos sobretodo aquellos movidos por la venganza o mejor aun los héroes movidos por venganza aun así esto es muy distinto.

La situación es esta: hace exactamente dos meses mencionaron brevemente en las noticias que un asteroide del tamaño de la luna se estaba acercando a Marte a través de la trayectoria solar cosa que como recalcaba un científico economista (si si esas especializaciones raras de los españoles) y aunque esto no tiene nada que ver con el motivo de la historia yo me quede perplejo, yendo al grano hace una semana una excavación ilegal en un lateral de la Alhambra dio a luz una gran gruta la cual contenía a parte del esqueleto de una princesa árabe y un hechicero egipcio unos extraños recipientes que expandieron unas raras proteínas, total que me distraigo: mi fruta favorita es la fresa y la cereza.

Si todavía sigues leyendo comprenderé que debo seguir:

Ya veía algo mas cerca el enorme bloque de pisos, lo que tan solo hacia unas horas era un agradable hogar se había transformado en una decisión, la decisión de cual seria mi ultimas frases, mire mi muñeca y examine el reloj que tiempo atrás me había regalado mi abuelo, eran las 12 en punto por lo que solo me quedaban 30 minutos, 30 minutos para no perderla para siempre aunque si al resto de la humanidad.
Las llaves ya no servían para abrir los portales, de echo ya pocas cosas de este mundo servían y medio planeta había cambiado su alimentación hacia algo mas sugerente e incluso algo tan preciado como la luz eléctrica parecía ya venir de otra época. Reventé la puerta con un sórdido golpe, algún cristal rajo mi codo pero no importaba solo quería subir hasta el tercer piso y encontrarla.
Las escaleras se hacían eternas y la oscuridad parecía pedirme algo mas, parecía querer llevarse mi alma, el silencio inundaba todas las plantas y aun así tenia esperanza, una ultima esperanza.
Saque veloz las llaves y al abrir la puerta me encontré un paisaje desolador, las ventanas de la cocina y el salón  debían de haber reventado por "el incidente" corrí por el pasillo y no encontré nada en mi habitación, en un ápice de fragilidad supuse lo peor y entre en el baño creyendo que la encontraría allí, ni rastro.
Solo quedaba un lugar mas en aquel lugar, la azote, el lugar donde tantos días  habíamos visto amanecer, al abrir la puerta de la azotea la vi estaba sentada con mi vieja chaqueta de cuero y una botella de champán por la mitad, por el suelo tabaco, helado y algunos caramelos.

Pensé que no me salvarías - dijo C con voz suave - conforme me sentaba a su lado y la rodeaba con mis brazos le conteste - no hubiera soportado el no verte una ultima vez, por cierto - pregunte con un tono de curiosidad - ¿Por donde se vera?.
T, mi pequeño Axolotl, En el ultimo parte los científicos dijeron que seria totalmente visible en el sur así que donde estamos lo veremos bien.
Sabes - comencé a susurrarle mientras la recogía con algo mas de fuerza - nunca he visto una explosión de esas dimensiones pero me alegra de que tenga que ser contigo.
Sus rojos labios contestaron sin perder de vista la luz que se nos avecinaba - La primera y la ultima, que cruel sutileza tiene la realidad que nos hace ver la maravillosa trayectoria de una mariposa con las alas ardiendo que no consigue emprender el vuelo...




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