"Que yo soy un poeta y mi vida una letra que escribo en hojas en blanco" Robe en 'Del tiempo perdido'.

"NUNCA TE ENAMORES DE UN MALDITO"

PROPORCIONES ÁUREAS DE LA BIPOLARIDAD.

SONRIE COMO HACEN LOS VALIENTES.

sábado, 18 de enero de 2014



Soy un cobarde, cuanto más he buscado la perfección en mí más me he alejado de los sentimientos. Soy una maquina que se prohíbe sentir y es que creo que es lo único a lo que tengo miedo. ¿Mi escusa? que busco ser feliz. Pero al final "felicidad" es un termino complejo al que cada uno vuelca su propia definición en dependencia de sus intereses. Siempre he estado equivocado, y para un Géminis reconocer que se equivoca es duro.

Hoy es 18 y como cada dieciocho espero que esa situación marcada por el destino se dé, hace mucho que espero a que ese algo que me libera venga a por mi (y se que solo si yo lo busco vendrá). Hoy me siento más viejo y fatigado que nunca, a pesar de mis miles de años sigo creyendo en cosas que no existen como la capacidad de luchar del ser humano, como en la capacidad de decidir de cada uno.
Y en lo más profundo de mi ignorancia cuando me siento perdido vuelvo a mi isla, esa isla que construí para refugiarme, aquella que guarda diamantes en su interior, aquella en la que tantas veces he jugado junto a sus orillas de arena fina y aguas cristalinas. Esa isla que tiene tantas canciones escritas, esa isla que guarda mi mayor secreto.

Hoy quiero que paren la vida, que de aquí me quiero bajar, que nadie me dijo que esto era necesario. Esta vez no tengo nada que aprender de lo acontecido, esta vez siento que no hay una causa solemne por la que blandir el alma. Lo único que me queda es seguir esperando ese momento, recordarme que en unas semanas estaré tirado en cualquier otra estación sin querer ver a que hora sale el siguiente tren.

"Tan frió y a la vez tan cálido" decía el reloj sobre mi mano, la razón ha perdido los motivos del corazón y me niego a ser producto de consumo en una sociedad contaminada... pero a la vez soy tan de consumo. El propio pensamiento de que "esto lo viviré una y mil veces" es ya una aceptación de mi predisposición a ser un pasajero, un tren, un viajero que saca su pañuelo blanco en una estación cualquiera cuando el tren va a zarpar.

Cada día me repito que quiero abandonar, que quiero desaparecer, pero me da miedo volver a comenzar otro libro, a que la historia no me guste o a que la biblioteca se incendie. Son ya demasiados personajes de ficción, todo va tan rápido... y yo me encapricho tan lento. No quiero volver a comer los mismos cacahuetes, no quiero el olor a Keratina en su pelo, no quiero buscar unos guantes, no quiero abrir el frigorifico y recordar a aquella niña en las escaleras de un edificio cualquiera esperando un "te quiero" de un profesor novato. Estoy cansado de que Peter Pan me diga cuando crecer, de que el arte me llame a todas horas, de mi memoria selectiva y del olvido de las personas. Estoy cansado, agotado, perezoso, de abrir mi interior y que todos saquen sus maletas. No quiero que Mery abandone mi casa, que Alicia busque unos guantes en medio de la locura, que dos simios se despidan en un Vis a Vis, que de la noche a la mañana la promesa de una sonrisa se marchite entre lagrimas. Que este gusano hace ya que es mariposa.

Siempre peco de insensible (de cara al publico) y tras las cortinas golpeo el muro hasta sacar mis lagrimas rojas. No quiero volver a guardar en un baúl recuerdos, no quiero mentirme cada mañana al despertar, no quiero volver a comenzar, ni volver a despedirme. Detesto pensar que solo tendremos 15 minutos, que estará todo planificado, que al final por agotamiento querré lo que los demás quieren...
Por eso voy a hacer lo posible por seguir mi camino, por recordar cada día toda mi vida, por hacer que mirar hacia atras merezca la pena. Por que cuando digo que No, es que No.

"Que no me da la gana pasar media vida buscando esa droga que tal vez no exista" -                    Extremoduro.

"Nunca te enamores de un maldito"

Ojalá esta fuera la primera carta que te escribo, ojalá fuese la ultima, puede que sí sea la primera que leerás. La primera que tal vez llegue hasta lo más profundo de ti. Cuando te digo que no esperes nada de mi, ni magia, ni sonrisas, ni nuevas experiencias te estoy contando una verdad a medias.
Tal vez cuando conozco a alguien debería empezar por un "Nunca te enamores de un maldito". Estoy maldito, no vivo la vida con la misma complejidad que el resto del mundo, creo que la ultima vez que me enamoré dejé algo más que el corazón. Me dejé la vida, y con ello los restos de humanidad. No espero que lo entiendas, pero sí que lo aceptes. Le tengo pánico al compromiso, a dar mi verdadero yo, a nombrar las cosas por su nombre, a sentir que puedo amar. Estoy alienado de la vida, de las emociones y vivo en un querer y no poder. Por eso hace un mes cogí aquel barco, por eso ahora no me tienes en tus brazos. Esta forma de hacer las cosas la transmito a todo, consigo lo que me propongo, llego a limites insospechados, cuando crees que todo se esta asentando salgo con una nueva forma de hacer las cosas y desajusto todo el universo.

Cada vez que me alejo de ti, me digo "esta vez no puedes enamorarte" y creo una gran barrera que evita cualquier encontronazo, me niego a perder esto, pero a la vez se que así no iré a ningún lado. Total todos sabemos que al final me iré lejos, que mi futuro esta tan marcado que tarde o temprano desapareceré. Odio encontrarme con desconocidos con los que comparto un pasado. Y lo que más me duele es saber que no me dolerá, que mi propia forma de ser eliminara cualquier sentimiento de culpa, de dolor y mi maldición siempre encuentra fuentes de placer. Le cogido asco a las caricias, al sexo, a los besos, a la vida que me rodea. Sin embargo cuando son tus labios, tus abrazos, tus palabras algo en mi surge que no debería estar ahí. Joder¡¡ no quiero sentir eso. Cuando te tengo en mis brazos solo pienso "No la pierdas, no la pierdas, esta vez no", es como si se abriera un pequeño cascaron dentro de mi, siento miedo, mucho miedo. Me irrita ese sentimiento cuando te estoy abrazando, por que pienso que es algo mio y no quiero dárselo a alguien que no va a quedarse.
"No me quedo de la forma en que tu quieres" dirás, ¿Y que es lo que yo quiero? no se a ciencia cierta lo que quiero, se que no quiero lo de los demás, no estoy preparado aún. El problema de esto es que tu das por sentado lo que yo siento, lo que yo quiero y el como soy. Creo que eso es un error por que si no siento siempre lo mismo, no se lo que quiero y solo soy cuando me ves... estas arriesgándote demasiado y yo nada. Estoy maldito.

He intentado muchas cosas para volver a ser lo que era, cada parte de mi cuerpo es en sí una cicatriz. Mi sonrisa perpetua es un llanto en la soledad, y mi propio vacío es una interferencia en la radio. Considero enamorarse un grave trastorno psicológico. A continuación te contare todas las cosas que he intentado:
Primero, darme tiempo. Desde que tome mi decisión hasta que te conocí pasaron unos 7 meses y en ese tiempo solo me dedique a mi mismo, a fortalecerme a crecer y a no mostrar debilidades. Segundo, me dijeron que un clavo sacaba otro clavo, que la mancha de mora con mora se va...Mentira. Mis variados affaire sexuales solo me han llevado a darme cuenta de que en la sociedad actual es muy fácil acostarse con alguien y que a partir de la segunda vez intentaran que les prestes su alma. Estoy maldito.
Tercero, dejarme llevar y conocer otras personas. tampoco sirve, es cierto que amplias tus experiencias, conoces gente maravillosa a veces y vives situaciones fuera de lo común, pero tampoco te curan.
¿Que qué he conseguido con todo esto? Pues acrecentar la herida y pensar que tarde o temprano todos se van, que puedes decir un "te quiero" y al día siguiente no acordarte. Que las promesas de hoy, es de héroes cumplirlas mañana y que tarde o temprano lo que nosotros una vez juzgamos como erróneo puede que lo hagamos.

Y te preguntarás "¿Entonces que me hace a mi diferente?", la verdad, no lo se. Bueno en realidad si, y lo tengo clarisimo, intentas quedarte y comprendes que estoy loco, que los dos estamos locos, me dejas hacer lo que me plazca y no sientes ataduras. Como primera visión esta, está bien. La otra algo más cuidada es que fuiste la primera persona que en mucho tiempo me llamó la atención de verdad.
Siempre he pensado que los locos, los que no podemos parar de hacer cosas, los que no podemos estar sin un caos en la vida, necesitamos a alguien que imponga esa tranquilidad, alguien que te frene, que te haga ver todo más despacito. desde el punto de vista de cualquier mortal, yo a este ritmo no viviere muchos años más. Y tu haces eso, me aparcas los latidos, me dejas disfrutar de cosas de humanos, cosas en las que no suelo reparar de forma consciente.... Pero no estas echa para mi, en el fondo lo sabes, sabes que esto no va a ningún lugar. ¿Por qué? por que tarde o temprano querrás lo que quieren los demás, como antes querías lo que no tenias. querrás a alguien normal que lo de todo por y para ti, que te consienta, que nunca te diga que no, que cumpla con todos los tópicos de una vida para todos los públicos, en el fondo, tu no quieres una revolución. Al final me querrás cuando ya me haya ido, como todo lo que quieres en la vida y terminaras por gritarle al mundo que necesitas conformarte con la normalidad. Supongo que yo seguiré viajando por un tiempo más.

Por ultimo quiero decirte que cuando te he tenido que querer te he querido como nadie, que cuando te has marchado te he extrañado y odiado como siempre, y que cuando tenga que olvidarte, eso, lo intentare hacer muy mal. Intentare tardar en olvidarte, intentare pensar que te acordaras de mi, creeré que soy para ti algo a tener en cuenta en tu vida.

No creo que jamas llegues a leer esta carta, no creo que jamas llegues a compartir conmigo los resquicios de mi palacio. Te escribo desde aquí. Desde una gran cama con vistas al mar, comenzando el sol a brillar por el amanecer, con el cuerpo desnudo de alguien que se te parece a mi lado, y las sabanas aún calientes. Con humo en mis pulmones y restos de champan en mi piel.
Siempre te echare de menos, siempre recordare cuando intentaba trepar a tu ventana. Siempre recordaras aquel día, aquel día en que supiste... que era nuestro ultimo beso.


                                                          Roman Montana, A Mayo de 1826, En cualquier lugar del mundo.

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